En Chile sólo el 16% de los cargos de elección popular están ocupados por mujeres. Para los Partidos la explicación es la ausencia de éstas en sus lides, para el Mov de mujeres que éstos no las incluyen.
Â
Por Natalia Flores González, secretaria ejecutiva OGE
CorrÃa el segundo semestre del 2006 y miles de mujeres chilenas salÃan a las calles con bandas presidenciales cruzando sus cuerpos en claro apoyo a la en ese entonces candidata a la Presidencia de la República, Michelle Bachelet Jeria. Por primera vez para quienes estamos convencidas/os de la necesidad de más mujeres en la polÃtica, existÃa la posibilidad de que una mujer ocupara el más alto cargo al que puede acceder un ciudadano/a en el paÃs.
Más de cinco años han pasado desde aquella fiesta y el escenario bastante ha cambiado, y no me refiero sólo al termino de la paridad de género ministerial que habÃa instaurado Bachelet en contraste con el 18% de mujeres que mantiene el Presidente Piñera en su Gobierno, sino especialmente a la inclusión de mujeres en postulación a cargos de elección popular por parte de los Partidos PolÃticos Chilenos.
¿Qué sucede que las instituciones polÃticas que deberÃan representar a la diversidad de la población insisten en excluir a más de la mitad de ésta? Cuando le hacemos esta pregunta a los presidentes de los Partidos PolÃticos suelen contestar que son ellas mismas las que se excluyen, o que presiden partidos tan antiguos que sus estructuras son muy difÃciles de modificar o que no es necesaria la participación de más mujeres ya que sus idearios incluyen sus demandas y los hombres también pueden representarlas.
Detengámoslos un momento en la última respuesta: en teorÃa tanto un hombre o como una mujer deberÃan poder defender o "jugársela" por los idearios de un partido polÃtico, pero cuando hablamos de las demandas especÃficas de las mujeres, la realidad nos muestra otra cosa. Basta mirar lo difÃcil que fue la discusión en el Congreso para instaurar el divorcio vincular en Chile o la ley contra la violencia doméstica, o el nulo avance en 20 años en cuanto a la despenalización del aborto.
Si nos vamos a la arena interna y ponemos atención a los procesos de discusión dentro de los partidos, los llamados "temas de mujeres" siguen instalados en secretarÃas o vicepresidencias y no logran ser transversalizados ni tomados en cuenta como temas tan importantes como la necesaria rearticulación de fuerzas polÃticas, "la urgencia es otra, compañera".
Ante esta realidad cabe esperar que un Movimiento de Mujeres fuerte y articulado pueda exigir la inclusión de sus demandas en las agendas partidarias, y he aquà uno de los grandes desafÃos para las actuales organizaciones de mujeres cargadas de una fuerte "sospecha" contra los partidos polÃticos que no dista mucho de la de los otros Movimientos Sociales ante instituciones que cooptaron sus discursos, restringieron sus demandas en "la medida de lo posible" y se distanciaron polÃtica y emocionalmente del quehacer social.
Para avanzar en una democracia que de veras represente el sentir y las necesidades de la ciudadanÃa, es preciso que confluyan las demandas de los movimientos sociales, en este caso de mujeres y los partidos polÃticos. Las preguntas que son: ¿esperamos cambios en la institucionalidad? ¿Nos quedamos sólo con la voluntad polÃtica? O quizás vamos con ambas, algo asà como caminar y mascar chicle a la vez.
Â
Leer más
Mujeres y liderazgo en la polÃtica universitaria
Avanzar la participación polÃtica de las mujeres
Participación polÃticas de las mujeres en las elecciones municipales
México: Partidos frenan avance de la mujer en la polÃtica Urge abrir nuevos espacios: Patricia Mercado
Discurso Asunción de la Presidenta FECh 2011
|